MomentoEterno
25 Años Juntos — Bodas de Plata — 2001–2026
22 de noviembre de 2026
Marcos Jiménez y Alicia Fernández se sentaron uno al lado del otro el primer día de Contabilidad I en la UASD, semestre agosto-diciembre de 1997. Ella tenía un cuaderno nuevo y tres bolígrafos de colores. Él tenía medio cuaderno prestado y un lápiz sin borrador. Alicia le prestó un bolígrafo azul y Marcos nunca se lo devolvió — todavía lo guarda en la gaveta de su escritorio, veinticuatro años después.
Se hicieron amigos primero. Estudiaban juntos en la biblioteca, se iban en la guagua hasta el cruce de la 27 de Febrero, y se llamaban por teléfono fijo cada noche para "repasar los apuntes" — aunque los dos sabían que la contabilidad era solo la excusa. Marcos tardó dos años en declararse. Alicia dice que ella ya sabía desde el tercer día de clases, pero que lo dejó sufrir "para que aprendiera paciencia".
Se casaron el 22 de noviembre de 2001, recién graduados, sin ahorros y con el corazón lleno de planes. La boda fue en la iglesia de San José en Jarabacoa — el pueblo de la familia de Alicia — con setenta invitados y un sancocho de gallina que preparó la abuela Nena. Marcos llegó con un traje gris que compró en cuotas y Alicia con un vestido que le prestó su prima Miguelina. La fiesta fue sencilla pero feliz — bachata en vivo, cerveza fría y una torta de tres pisos que hizo la vecina de enfrente.
Al principio vivieron en un apartamento de una habitación encima de la ferretería del padre de Marcos. Él empezó como empleado y fue subiendo hasta que su padre le traspasó el negocio en 2008. Alicia abrió su salón de belleza — "Salón Alicia" — en la calle principal de Jarabacoa en 2005, con dos sillas y un secador. Hoy tiene cinco empleadas, aire acondicionado y una lista de clientas que la esperan a ella específicamente.
Tuvieron tres hijos: Santiago (2003), que estudió ingeniería en el INTEC y trabaja en una empresa de construcción en Santiago; Valentina (2006), contadora como sus padres, que maneja los libros de la ferretería y del salón; y el pequeño Andrés (2010), que está en su último año de medicina en la PUCMM. "Los tres salieron profesionales", dice Marcos con los ojos brillantes. "Ese era el plan desde el primer día".
Ahora esperan su primer nieto — Santiago y su esposa anunciaron la noticia en Navidad. Marcos ya tiene un cuarto listo con una cuna que compró antes de saber si era niño o niña. Alicia dice que va a ser la abuela más consentidora de todo Jarabacoa.
La boda — Iglesia San José, Jarabacoa, 22 de noviembre de 2001
Las montañas de Jarabacoa — su hogar de siempre
La familia Jiménez Fernández — Marcos, Alicia, Santiago, Valentina y Andrés
La ferretería — el negocio que Marcos heredó y transformó
Los anillos de plata — 25 años de promesa cumplida
El río Jimenoa — donde Marcos le propuso matrimonio en 1999
El asado familiar — tradición de los Jiménez cada fin de año
Marcos y Alicia — 25 años después y el mismo brillo en los ojos
domingo, 22 de noviembre de 2026
12:00 PM - 8:00 PM
Villa Jiménez — Jarabacoa
Carretera a Constanza Km. 3, Jarabacoa, La Vega, República Dominicana
Casual elegante — Algo cómodo pero bonito. Sugerencia: tonos plateados, crema o marrones cálidos. Zapatos cómodos para el campo.
La celebración es un asado familiar al aire libre en la propiedad de la familia Jiménez, con vista a las montañas de Jarabacoa. Habrá chivo asado, moro de habichuelas negras, ensalada rusa y la torta de bodas de plata. Música: un grupo de bachata típica tocará en vivo desde las 2:00 PM. Hay espacio para niños con columpios y área verde. Transporte desde Santo Domingo: guagua charter sale a las 9:00 AM del Parque Enriquillo. Reservar puesto con Santiago al +1 809-555-3421 por WhatsApp.
Santiago Jiménez Fernández
Hijo mayor
Papi, Mami: crecí viéndolos trabajar juntos, resolver juntos y reírse juntos. Nunca me faltó nada, y ahora entiendo que lo que nunca me faltó no fue dinero — fue ejemplo. Pronto les voy a dar un nieto y sé que va a crecer rodeado del mismo amor que nos dieron a nosotros tres. Felices 25.
Valentina Jiménez Fernández
Hija del medio
Mami me enseñó a cuadrar las cuentas. Papi me enseñó a negociar. Los dos me enseñaron que una pareja que trabaja junta puede construir cualquier cosa. Soy contadora porque ustedes me mostraron que los números cuentan historias — y la historia de ustedes dos es la más bonita que conozco.
Abuela Nena
Abuela de Alicia
Mi nieta se casó con un muchacho bueno que la quiere de verdad y la respeta como debe ser. Veinticinco años después puedo decir que no me equivoqué cuando le dije a Alicia 'ese muchacho tiene los ojos limpios, cásate con él'. Que Dios los bendiga siempre, mis hijos.
Los compañeros de la UASD — promoción 2001
Compañeros de universidad
Marcos y Alicia eran inseparables desde primer semestre. Nosotros hacíamos apuestas de cuándo se iban a dejar de hacerse los locos y se iban a poner de novios. ¡25 años de casados! La apuesta la ganamos todos. Un abrazo enorme desde distintas partes del país.