MomentoEterno
Mi mamá es costurera. Desde que tengo memoria la he visto sentada frente a su máquina Singer, cosiendo uniformes escolares hasta las once de la noche para que a mí y a mis hermanos no nos faltara nada. Mi papá maneja concho en la ruta de Villa Mella a la Churchill desde hace veinticinco años. Entre los dos me enseñaron algo que ningún libro de texto pudo: que la dignidad no se compra, se construye con las manos.
Cuando entré al INTEC con una beca del 50%, el otro 50% lo pagué trabajando turnos de noche en un call center. Dormía cuatro horas, llegaba a clases con café doble y con la convicción de que cada desvelo tenía un propósito. Mis compañeros salían a rumbear los viernes; yo iba a trabajar.
En tercer año fundé el Club de Programación con cinco personas. Hoy somos más de cuarenta. En cuarto año gané el hackathon universitario con AgriRD, un sistema de inteligencia artificial para detectar plagas en cultivos dominicanos. Esa noche llamé a mi mamá llorando. Ella me dijo: "Mijo, tu papá y yo siempre supimos que ibas a llegar lejos."
Hoy me gradúo Magna Cum Laude como Ingeniero en Sistemas Computacionales con concentración en Inteligencia Artificial. Soy el primer profesional universitario de mi familia. Este título no es solo mío — es de todos los que creyeron cuando yo dudaba.
Beca académica del 50%. Llegué con una laptop prestada y un sueño que no cabía en el pecho. Primer trimestre: índice 3.8.
De 10pm a 6am atendía llamadas en inglés. A las 7am estaba en clase. Aprendí que el cansancio no mata los sueños — los fortalece.
Empezamos cinco en un salón vacío. Hoy somos más de cuarenta programadores activos con encuentros cada martes.
Equipo de gobierno digital. Desarrollé APIs para servicios ciudadanos que usan miles de dominicanos cada día.
AgriRD: sistema de inteligencia artificial para detectar plagas en cultivos usando visión computacional. Cuarenta y ocho horas sin dormir que valieron una vida.
Equipo de ingeniería de datos. Implementé un pipeline de aprendizaje automático para predicción de pérdida de clientes.
Modelos de Inteligencia Artificial para Optimización Agrícola en el Caribe. Calificada Magna Cum Laude. Mi mamá lloró en la primera fila.
Índice acumulado 3.85. Primer ingeniero de la familia Mejía Santos. Lo que empezó con una laptop prestada termina con un título que cambia una generación.
El día que cambia la historia de una familia
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lunes, 20 de julio de 2026
10:00 AM - 1:00 PM
Auditorio Juan Bosch — INTEC
Av. Los Próceres, Los Jardines del Norte, Santo Domingo
Formal
Después de la ceremonia, celebraremos con un almuerzo familiar en Adrián Tropical, Malecón de Santo Domingo. Todos están invitados a compartir este momento con nosotros. Para información adicional: Doña Milagros Mejía al 809-555-2247.
Prof. María Elena Sánchez
Profesora de Inteligencia Artificial, INTEC
Carlos fue de esos estudiantes que llegan una vez en una década. Llegaba a clase con ojeras de no dormir, pero con preguntas que obligaban a todo el salón a pensar más profundo. Su tesis es un orgullo para el departamento y para el país. El futuro de la tecnología dominicana tiene su nombre.
Milagros Santos y Rafael Mejía
Mamá y Papá
Hijo de nuestro corazón, cada desvelo tuyo fue nuestro también. Tu papá manejando concho a las cinco de la mañana pensando en ti. Yo cosiendo uniformes hasta las once pensando en ti. Hoy, viendo tu nombre con Ingeniero adelante, sabemos que todo valió la pena. Eres nuestro orgullo más grande, mijo. Te amamos hasta donde no alcanzan las palabras.
Club de Programación INTEC
Compañeros del club
Presidente, fundador, hermano. Nos enseñaste que programar no es solo escribir código — es construir soluciones para nuestra gente. De cinco locos en un salón vacío a cuarenta programadores que van a cambiar este país. Gracias por todo, Ingeniero. El club es tuyo para siempre.
Abuela Francisca
Abuela materna
Mi nieto del alma. Yo no entiendo mucho de computadoras ni de eso que tú dices de inteligencia artificial, pero lo que sí entiendo es que eres un muchacho de Dios con un corazón inmenso. Desde chiquito supe que ibas a llegar lejos. Que el Señor te siga bendiciendo, mi ingeniero.