Desde los 8 anos, cuando mi abuela estuvo hospitalizada por tres meses, supe que queria curar personas. Hoy, 19 anos despues, lo hago con titulo y juramento.
Ingrese a la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNPHU en 2019, despues de haber sido la primera de mi promocion en el colegio. La carrera de Medicina me exigio todo lo que tenia — y tambien me dio mas de lo que imaginaba.
Realize mis rotaciones clinicas en el Hospital Padre Billini, el Hospital Luis Eduardo Aybar y la Maternidad La Altagracia. En cada sala, en cada guardia nocturna, aprendia que la medicina no es solo ciencia: es humanidad.
Mi internado lo complete en el servicio de Emergencias del Hospital Vinicio Calventi, donde aprendi a tomar decisiones en segundos que pueden cambiar una vida para siempre. Esa presion me forjo.
Este titulo es de mis padres, que trabajaron doble turno para pagar la universidad. Es de mis profesores, que creyeron en mi cuando yo dudaba. Y es de mis pacientes, que me ensenaron el verdadero significado del privilegio de curar.
Primera generacion universitaria de la familia. Primer dia de clases con bata blanca corta y nervios a flor de piel.
Aquel cadaver en el laboratorio cambio mi perspectiva para siempre. Aprendi que el cuerpo humano es la obra maestra mas compleja del universo.
El semestre mas exigente de los primeros anos. Estudiabamos 12 horas diarias. Formamos un grupo de estudio de 6 que se convirtio en familia.
Primera rotacion hospitalaria. Primera vez que ausculte a un paciente real. Esa noche llore de emocion en el autobus de regreso a casa.
Asisti mi primer parto en la Maternidad La Altagracia. Sostener a un recien nacido en los brazos es una experiencia que no tiene palabras.
Guardias de 24 horas, decisiones en segundos. Aprendi el verdadero significado de mantener la calma bajo presion extrema.
12 meses de internado rotando por todas las especialidades. Reconocimiento como Interna Destacada del ano por el cuerpo medico.
Siete anos de sacrificio coronados con el titulo mas hermoso que existe: Doctora. El juramento hipocratico como compromiso de vida.
La bata blanca — simbolo de una vida entera de vocacion
Laboratorio de anatomo-patologia — donde la ciencia cobra vida
Hospital Padre Billini — mi primer hogar clinico
Rotacion en pediatria — los pacientes mas valientes
El dia que el sueno se hace realidad
Mi familia — los que nunca dejaron de creer
sábado, 15 de agosto de 2026
9:00 AM - 12:00 PM
Auditorio Rector UNPHU
Av. John F. Kennedy Km 5½, Los Jardines del Norte, Santo Domingo
Formal — Los invitados pueden ir de blanco para honrar la bata medica
Despues de la ceremonia oficial, celebraremos con un almuerzo en el restaurante La Residencia, Naco. Por favor confirmar asistencia antes del 1ro de agosto. Para mas informacion contactar a Rosa Reyes: +1 829-555-7788.
Dr. Ramon Ureña
Profesor de Medicina Interna, UNPHU
Pamela fue siempre la estudiante que hacia las preguntas que nadie mas se atrevia a hacer. Esa curiosidad y esa dedicacion la hacen una medica excepcional. El sistema de salud dominicano gana muchisimo con su ingreso. ¡Felicidades, Doctora!
Rosa & Alberto Reyes
Padres
Hija, trabajamos cada dia pensando en este momento. Ver tu nombre con 'Dra.' adelante es el premio mas grande que la vida nos ha dado. Lloramos de emocion mientras escribimos esto. Te amamos hasta el infinito, nuestra Doctora.
Grupo de Estudio — Las Seis Valientes
Companeras de carrera
Siete anos de noches sin dormir, examenes imposibles, llantos en los pasillos de la facultad y risas en la cafeteria. Lo logramos todas juntas, Pame. Eres nuestra medica favorita y nuestra hermana de vida. ¡Que vengan las especialidades!
Abuela Carmen
Abuela
Mi nina, todo comenzo cuando yo estuve en aquel hospital y tu me agarrabas la mano y me decías que ibas a ser doctora para que nadie mas tuviera miedo. Hoy cumpliste tu promesa. Dios te puso en este mundo para sanar. Te bendigo cada dia.